miércoles, 21 de octubre de 2009

LA LEY Y LOS PROFETAS ERAN HASTA JUAN

Ya estamos en su segmento Curiosidades bíblicas estaremos contestando una pregunta que surge de un texto bíblico ubicado en San Lucas 16:16 que dice:

“La ley y los profetas eran hasta Juan; desde entonces el reino de Dios es anunciado, y todos se esfuerzan por entrar en él.”

Ya leída la cita bíblica, de esta surge la siguiente curiosidad: ¿Significa esto que en la época de la iglesia no hay profetas?

Debemos destacar que la expresión de Jesús en el referido texto bíblico no quiere significar que después de Juan el Bautista no existiría mas profetas, sino mas bien que Juan el Bautista era la línea divisoria entre el Antiguo y el Nuevo Testamentos, pues es el ultimo de los profetas neo testamentarios, incluyendo a Simeón (considerado por muchos como profeta), quien profetizo a través del cantico denominado como NUNC DIMITIS; y a la profetiza Ana en Lucas 2:25-36. Juan el Bautista esta después de ellos.

Con esto Jesús enfatizó que su Reino cumplió la Ley (el Antiguo Testamento); no la abrogó (como lo señala en Mateo 5:17). No implantó un nuevo sistema, sino consumó el antiguo. El mismo Dios que obró a través de Moisés obraba mediante Jesús.

Al Jesús usar la expresión La ley y los profetas, se refería tanto a los primeros cinco libros de la Biblia, el pentateuco (los escritos de Moisés), incluyendo las leyes civiles, ceremoniales y morales; y los demás escritos del antiguo testamento. Esta expresión la utilizo Saulo cuando presento defensa ante el Gobernador Félix.
No quiere decir que en el nuevo testamento carecería de ese santo oficio.

De hecho, en la iglesia primitiva había “profetas y maestros” (Hechos 13:1). También en Hechos 11:27 confirma la existencia de profetas en la iglesia primitiva, dentro de los cuales menciona a Agabo, que es uno de los mas notorios; debemos mencionar las hijas de Felipe el evangelista (uno de los siete diáconos) en hechos 21:9.

Además, la Biblia menciona en 1 Cor. 12:28 que “puso Dios en la iglesia, primeramente apóstoles, luego profetas, lo tercero maestros, luego los que hacen milagros, después los que sanan, los que ayudan, los que administran, los que tienen don de lenguas”. También esta la referencia del don de profecía en los escritos de Pablo, incluyendo efesios 4:11 en la lista de los principales dones ministeriales.

De manera que tenemos que entender que en la época de la gracia, de la iglesia, también hay profetas; aunque no tienen el mismo modus operandi que los profetas del Antiguo Testamento.

lunes, 12 de octubre de 2009

LA VISITA DE LOS MAGOS CUANDO JESUS NACIO

En este segmento trataremos un tema un poco curioso para muchas personas: es el episodio en el cual Jesús fue visitado por unos magos para adorarle, aun y la Biblia prohibía la magia y la astrología.


En primer lugar debemos saber quienes eran esos magos. La Biblia menciona a que cuando Jesús nació “vinieron de oriente a Jerusalén unos magos”. Esto es lo único que la Biblia dice de estos personajes misteriosos, sin dar ninguna referencia que nos permita explicar con seguridad quienes fueron y cuantos fueron. Este episodio lo leemos en Mateo 2:1-12, siendo la única referencia directa de esos personajes, sin mencionar si eran reyes, ni la cantidad.


El término mago procede del griego, magoi. Un magoi significa un matemático, astrónomo y astrólogo. Por entonces la Astrología y la Astronomía no estaban separadas, como hoy felizmente lo están, de manera que se creía que los designios humanos podían conocerse si se estudiaban cuidadosamente las estrellas. Si tomamos en cuenta esta traducción y las citas de Mateo podemos considerar a los Magos como hábiles conocedores de la astronomía.

Por mucho tiempo se le ha dado el título de reyes a los magos, titulo que no tiene base sostenible y procede de una cita del teólogo y abogado cartaginés Tertuliano (160-220), basándose en el siguiente texto del Salmo Proverbio para Salomón: “Los reyes de Tarsis y de las costas traerán presentes; los reyes de Sabá y de Seba ofrecerán dones.” (Salmo 72, 10). Afirmando que los magos debían ser reyes que procedían de Oriente, lo cual predominó por mucho tiempo.


Por otra parte el número de Reyes Magos tampoco se cita con exactitud. En distintas representaciones iconográficas realizadas en templos durante los siglos III y IV d.C. aparecen dos, tres y hasta cuatro magos. Otras fuentes cristianas (sirias y armenias) pensaron en doce Reyes al relacionarlos con las doce tribus de Israel o con los doce apóstoles. Los cristianos egipcios creían que eran sesenta. En el siglo tercero, el teólogo Orígenes (185-253) indicó que los Reyes Magos eran tres, por el hecho de que fueron tres los regalos que se nombran en el Mateo: 2:11 “oro, incienso y mirra”. Que ha sido lo más aceptado en nuestras sociedades.


¿DE DONDE ERAN? Tradicionalmente se considera que eran babilonios, entre otras cosas por algunos puntos en común con el pueblo judío y porque el resto de Israel estaba rodeado por el Imperio Romano. Aunque algunos investigadores los consideran originarios de Persia (el actual Irán), por algunas características.


Ciertamente la Biblia condena al encantador, al adivino, al mago y al que consulta los muertos (Deut. 18:10). Sin embargo, estos no eran adivinos ni astrólogos; eran sabios dedicados a la astronomía; que supieron que la estrella representaba al Mesías por dos razones presumibles:

1. Se cree que eran judíos de los que permanecieron en Babilonia después del exilio y por eso conocían las predicciones del Antiguo Testamento acerca de la venida del Mesías.
2. Quizás eran astrónomos orientales que estudiaban manuscritos antiguos de todo el mundo. Debido al exilio judíos de siglos anteriores, seguramente había ejemplares del Antiguo testamento en su tierra.
3. Algunos dicen que eran de diferentes lugares y que pudieron haber recibido un mensaje especial de Dios y dirección para encontrar al mesías. Por ser de diferentes lugares representaban al mundo entero al postrarse a Jesús.

De manera que lo que queremos destacar es que estos personajes no eran adivinos ni encantadores magos, sino sabios expertos en astronomía; conocedores de los cuerpos celestes. Y conocedores la tradiciones y profecías hebreas.




Ministro: Hilario Balio

lunes, 5 de octubre de 2009

SAUL Y LA ADIVINA DE ENDOR

En el episodio de Saúl y la adivina de Endor, cuando fue a consultarla, dice que Samuel se le apareció. Ahora bien, dado que estaba prohibido consultar adivinos por parte de los hebreos ¿Fue Samuel que se le apareció a Saúl o fue un demonio?

La Biblia narra en 1 Samuel 28:6-25, un episodio un poco escabroso para muchas personas. En este episodio vemos a Saúl desechado por Dios, el cual en medio de una encrucijada, siente la necesidad de consultar a Jehová, pero Jehová no le respondía por ninguna de las formas que El acostumbraba a hacerlo, (“y consultó Saúl a Jehová; pero Jehová no le respondió ni por sueños, ni por Urim, ni por profetas”1 Sam 28:7).
Dada esa separación de Saúl y Dios, entonces el recurre a otro mecanismo para poder saber su futuro, y recurre a una pitonisa o adivina, a la cual visita disfrazado.
Tenemos que decir que quien le apareció a Saúl no fue Samuel, por las razones siguientes:
  1. Dios tenía prohibido la consulta a los adivinos y astrólogos, por la razón de que Jehová no hablaba a través de tales personas. Dios no viola sus preceptos.
  2. En la Biblia no se registra que Dios hablara a través de ese medio, Él lo hacia a través de Ángeles, sueños, Urim y Tumin, y por profeta; nunca uso a muertos para dar mensajes. Además de que el verso 6 dice que Jehová se negaba a hablarle a Saúl.
  3. En Lucas 16: 19 Jesús narra una historia sobre el rico y Lázaro. Específicamente en los versos 27-29 el rico le pide a Abraham que envíe a Lázaro a su familia para que no vayan al lugar de tormento, a lo que Abraham le contesto: “a Moisés y a los profetas tienen óiganlos”, destacando que esos son los medios para el mensaje.
  4. Aunque haya dado un acontecimiento futuro, debemos tener presente que ya Dios había desechado a Saúl, por lo que en el mundo espiritual se sabia cual era el destino de Saúl y su familia.
  5. Independientemente de que se refiriera al seol, Samuel y Saúl no iban para el mismo lugar, Samuel estaba en el seno de Abraham, pero Saúl iba al lugar de tormento.
  6. Notemos que la pitonisa dijo que veía dioses subir de la tierra (28:13), claramente son demonios que se personificaron en Samuel, manteniendo engañada a la pitonisa y al mismo Saúl.

    De manera que entendemos de que no fue Samuel quien se le apareció a Saúl, sino que Dios permitió que demonios personificaran a Samuel para mantener engañado a Saúl, como el caso de Acab cuando fue inducido para que caiga (1 Reyes 22:20-23).

Ministro Hilario Balio